sábado, julio 04, 2009

lo bueno y lo malo del cosplay

Bombero israelí salva la vida a una mujer que salvó la suya de pequeño

La siguiente nota es un ejemplo de que el bien que hacemos a nuestros semejantes tarde o temprano regresa a nosotros, en ocasiones, cuando menos lo esperamos pero, eso sí, cuando mas lo necesitamos:

Han pasado 30 años pero un bombero israelí finalmente pudo devolverle el favor a la mujer que le salvó de un incendio cuando era niño, también rescatándola de las llamas.

El diario “Maariv” recoge la historia: Danny Shemesh tenía diez años cuando quedó atrapado en un incendio en un trastero de su casa. Su vecina Miriam Diner oyó su llanto desesperado, entró en el cuarto, le tiró encima una trapo mojado y lo sacó a un lugar seguro.

Treinta años después, Shemesh, como responsable a cargo en la estación central de bomberos en Israel recibió una llamada alertando de un incendio. Por la dirección dada supo que la vida de Míriam y su marido Avraham estaban en peligro.

“La casa estaba llena de humo. Envié a un bombero a romper la puerta. Me di cuenta que no había tiempo que perder y rompí la ventana de la habitación. Avraham todavía estaba bien, pero Míriam ya estaba inconsciente. En los segundos finales salté a la habitación y la saqué”, relató el bombero Shemesh al periódico “Maariv”.

“Todos los días salvamos vidas, pero en esta ocasión, gracias a Dios, he tenido el privilegio de salvar la vida de una mujer sin la cual yo no estaría vivo”, dijo Shemesh luego de visitar a Míriam en el hospital.

fuente diario de yucatan